En ese pozo sin fondo, en el que tantas veces vomité dolor, en el que tantas veces vomité culpa. Ilusa, creyendo que así me deshacía de todo ese sentimiento negativo, que jamás volvería, que sería libre. Sí, repito, ilusa, fui y hasta todavía lo soy. ¿Cómo es posible que no me diera cuenta de que entre más trataba de deshacerme de esto, en realidad, más me consumía, lenta y ardientemente?
Es el castigo del que huye, el que toma el camino aparentemente rápido, ya que en realidad, es el más largo y difícil de transitar. Pero no puedo tildarme de inocente y menos de ignorante, cómo sí en el fondo no supiese yo en que me metía, a qué estaba jugando. Sí fui yo misma la que puso las reglas y lancé los dados que escribirían la historia que hoy relato.
¿A qué tenía tanto miedo? ¿Qué era lo que tanto temía en aceptar? ¿A mí misma? Y es que no importa cuantos cuentos dulces y coloridos cuente, y cuanto ame y me conecte con el universo y el mundo, sí al fin de cuentas, no puedo verme la cara. Y en el fondo se acumulan los reproches, los porquéses, las excusas y explicaciones. Porque no pude ser como quería, porque no supe ser quien era, porque quise ser quien no sería jamás. ¿Por qué me cuesta tanto aceptarme así como soy y pulir lo que ya tengo? ¿Por qué siempre el humano quiere lo que no tiene, y no quiere o no aprecia lo que tiene? Estoy cansada de tanta vuelta, de tanta mentira, de tanto fingir, de tanto esconderme tras una sonrisa inexistente.
Salir, romper paredes, abrir ventanas y puertas, levantar la persiana, mirar hacia toda dirección, ser consciente y dar el primer paso sabiendo y sin olvidar donde quiero el último. Sí perdemos el objetivo, la razón, se pierde todo sentido. Y sí me critico tanto, ya ni siquiera recuerdo porque lo hacía, sí es una inercia o sí en su momento me apetecía.
¿Por qué estás viva? ¿Para qué estas viva? ¿Qué buscas en la vida?
Después de respirar hondo, sentir y pensar al respecto, me doy cuenta de que estaba haciendo todo al revés. Ufff, que alivio.
(Me encanta tu blog, ya voy como por la tercer pagina, pero nada más voy a comentar acá por ahora X) )
ResponderEliminarPara mi el tema es que el hombre siempre está en busca de superarse a si mismo, muchas veces sin darse cuenta de lo que está pasando en frente de el.
Y cuando te das cuenta, de lo que por ahi, te perdiste es cuando peor te sentís. Por que no entendés como pasó, no te diste cuenta y PUM.
Pero por suerte, de eso ganás experiencia y evitas que pase nuevamente (mentira, pero bueno jaja)
Nos vemos Sam :D
esos mambos de balero son los peores, uno no tiene ni las más puta idea hasta que ZAS! te diste la cabeza contra la pared.
ResponderEliminarPero como dijo Miz vamos aprendiendo, y nos superamos.